El exvocal del Consejo General del Poder Judicial y magistrado en excedencia, Agustín Azparren, ha calculado que en la actualidad el 90% de las demandas por productos financieros complejos como las swaps o las preferentes son estimadas por los tribunales, frente a una media del 75% en los demás tipos de demandas.
Además, ha añadido que en el caso de las cláusulas suelo al “ciudadano le cuesta mucho presentar una denuncia contra un banco”, y que, por este motivo, es realmente difícil calcular el número exacto de afectados.
Azparren ha recordado que “el juez no tiene más remedio que actuar en protección del consumidor, porque así se lo piden la Constitución y las leyes europeas”. El magistrado en excedencia, quien ha participado en la segunda jornada del encuentro “Problemas actuales del Derecho del Consumo” organizado por la UIMP con el patrocinio del Gobierno de Cantabria, ha subrayado que “el banco y el cliente están en una posición diferente”, y que, “al tratarse de contratos de adhesión, no hay posibilidad de negociar”.
Por este motivo, ha recordado que la obligación de los bancos es “informar exhaustivamente de todo” y que cuando esto falla se anula el acuerdo: “Todo lo que se discute normalmente en los tribunales es si hay información suficiente o cuál es el perfil del cliente, para saber si los contratos están en un lenguaje adecuado y comprensible”, ha destacado.
Como una posible alternativa a los tribunales, Azparren ha propuesto “un sistema combinado de arbitraje con mediación previa” que permita descargar de trabajo a los jueces. En opinión del exvocal del órgano de gobierno de los jueces, “puede ser una solución más satisfactoria para cualquier cliente bancario porque se resuelve en menos tiempo, con menor coste económico y es un ahorro en salud”. Además, ha añadido que “de cara a las entidades bancarias supone una mejora de imagen”.
Fuente: Legaltoday.com