El aumento de la actividad en Internet ha disparado las dudas y los problemas jurídicos a los que se enfrentan los usuarios en su día a día, desde suplantaciones de identidad hasta reclamaciones por compras.
El uso cotidiano de Internet ha traído consigo toda una serie de riesgos legales que con frecuencia los ciudadanos desconocen, lo que ha llevado a que las consultas legales sobre este ámbito hayan crecido exponencialmente en los últimos años.
Así lo ponen de manifiesto los datos sobre consultas de clientes que maneja Legálitas. Entre las dudas más frecuentes recopiladas por esta firma de servicios legales, la gran mayoría están relacionadas con el uso de las redes sociales, siendo la publicación de fotografías una de las cuestiones más recurrentes.

¿Puede denunciarme un conocido por publicar en Twitter fotos de una cena sin su permiso?

En principio, no se trata de una revelación de secretos, por lo que no se podrá acudir a la vía penal. Eso sí, habrá que tener en cuenta que la imagen de una persona es un dato personal, por lo que podrán solicitarnos que la retiremos en base a la normativa de protección de datos.

¿Qué trámites hay que seguir para que retiren unas fotos que alguien ha subido a una página de contactos sin mi consentimiento?

La página web es responsable de lo que en ella se publica una vez que conoce la situación. Lo primero es contactar con el administrador de la página a través de los medios de contacto puestos a disposición de los usuarios, teniendo en cuenta que una fotografía es un dato personal, por lo que cabe ejercitar el derecho de cancelación frente a la página web. Si no hay respuesta, es posible acudir ante la Agencia Española de Protección de Datos.

¿Y si me insultan en un foro de Internet?

De nuevo, hay que dirigirse al responsable del foro para que actúe para que sepa que se están lesionando derechos de terceros susceptibles de indemnización. Se puede acudir a la vía penal si los insultos fueran de tal naturaleza que pudieran constituir un delito o falta, o a la vía civil, para defender el honor y la imagen, e incluso para solicitar una indemnización por daños y perjuicios.

La suplantación de identidad es otro tema recurrente. ¿Qué hago si se hacen pasar por mí en Facebook?

Las condiciones de uso de esta red social no permiten la suplantación de identidad, por lo que, si se demuestra con el DNI por ejemplo que la identidad está siendo suplantada, deben actuar. Para ello, hay que dirigirse a la compañía a través de los mecanismos a disposición de los usuarios y denunciar al perfil suplantador. En última instancia, se puede valorar la posibilidad de interponer una denuncia.

¿Y si compran un teléfono y dan de alta una línea por Internet usando mis datos?

Podría tratarse de un delito de usurpación de estado civil, además de un delito de falsedad documental en concurso medial con un delito de estafa. Respecto a la compañía de telefonía, lo primero es ordenar al banco devolver los cargos y presentar una reclamación informando de la falsedad. Conviene solicitar copia de la grabación o del contrato supuestamente firmado para verificar la firma, e informar de la denuncia penal presentada, exigiendo la baja inmediata. Es la compañía la que debe probar la existencia de un contrato válido.

¿Cómo reclamar un problema con una compra realizada por Internet?

Se debe dejar constancia escrita de la reclamación. En caso de que no haya respuesta, se puede dirigir la reclamación a los organismos de consumo, si se trata de una empresa con domicilio o establecimiento permanente en España o en la Unión Europea. Fuera de ahí, la reclamación se complica, ya que habría que dirigirse a organismos administrativos o tribunales de donde esté ubicado ese negocio.

¿Qué información debe contener una web para asegurarnos de que es legal y segura?

Si es una página para comprar o contratar algún servicio, hay que fijarse en si cumple las normativas de comercio electrónico y protección de datos, entre otras. Debería contener, por ejemplo, un aviso de privacidad en donde se identifique claramente quién está detrás de la web con nombre o denominación social, número de identificación fiscal, domicilio, correo electrónico, etc. Además, tendrán que constar de forma clara y comprensible los datos relativos al artículo, como precio, forma de pago, plazo de entrega, plazo de validez de la oferta, etc.

Se disparan las dudas jurídicas sobre webs de ‘citas’

La contratación de servicios con webs que ofrecen ayuda para «encontrar tu media naranja» está causando un aumento en el número de llamadas que realizan los clientes para solicitar información legal. Así lo recoge el Observatorio Jurídico de Legálitas, según el cual el 80% de las consultas recibidas en el último año sobre esta materia se refieren a cuestiones relacionadas con el cobro indebido de estos servicios tras solicitar la baja. En estos casos recomienda remitir una reclamación formal concediendo a la empresa un plazo para tramitarla. Si aun así no atienden la petición, se deben denunciar los hechos ante los organismos de consumo competentes o ante los juzgados de primera instancia del lugar de residencia del usuario. En cuanto al 20% de consultas restante, éstas tienen que ver con la forma de prestación de estos servicios, por entender el cliente que se está produciendo un incumplimiento. Se trata de casos en los que, a pesar de los test de compatibilidad realizados, las personas con las que se proponen citas no tienen ninguna afinidad o hay incumplimientos en cuanto al número de citas propuestas, que es muy inferior al contratado o que disminuye drásticamente al cabo de poco tiempo de contratar el servicio.
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